Archivos para las entradas con etiqueta: Ayn Rand

sawyer lee el manantial copia     Confieso que me he enganchado a Perdidos (y eso que la tercera  temporada no me acaba de convencer,), así que cuál fue mi sorpresa al ver que Sawyer leía a Ayn Rand y que más concretamente se estaba leyendo The Fountainhead (El Manantial) ese libro que a mi, me ha marcado de una manera especial, y del que ya hablé en otras ocasiones.The Fountainhead copia

     “El joven deseó no tener que morir. No si el mundo era así, pensó. no, si podía percibir el mensaje de esperanza y promesa en forma de hojas, troncos y rocas en lugar de palabras. Pero supo que opinaba eso de la Tierra porque no había visto una señal humana durante horas. Andaba en bicicleta por un olvidado sendero entre las colinas de Pensilvania, donde nunca antes había estado, donde podía sentir la fresca maravilla de un mundo virgen.
     Era un hombre muy joven. Acababa de graduarse en la universidad esa primavera de 1935, y quería decidir si la vida era digna de ser vivida. No sabía que esa era la pregunta que tenía en su mente. No pensaba morir. Pensaba solamente en encontrar felicidad, razón y sentido en la vida, y eso nadie se lo había ofrecido en ninguna parte.
     No le habían gustado las cosas que le habían enseñado en la universidad. Lo habían instruido acerca de la responsabilidad social, de una vida al servicio de los demás y del auto-sacrificio. Todo el mundo había dicho que aquello era hermoso e inspirador. Pero é no se había sentido inspirado. Él no había sentido absolutamente nada.
     No podía precisar lo que él quería de la vida. (…)”

Rand, Ayn. “El Manantial”pag 493.

     Siempre me encuentro con el problema de la incomprensión, como una barrera imposible de rebasar, tú te encuentras a un lado intentando explicar (a los demás y mí misma) qué es lo que vives, lo que  sientes y por qué.
   
Eso que tanto me cuesta explicar y últimamente comprender tuve la suerte de leerlo en el libro “El Manantial” de Ayn Randarquitectura copia

– Eres insoportable cuando estás trabajando, Howard –le dijo Austen Heller una noche, aunque Roak no había hablado de su trabajo .
– ¿Por qué? –preguntó asombrado.
– Resulta incómodo estar en la misma sala contigo. La tensión es contagiosa, ¿sabes?
– ¿Qué tensión? Me siento completamente natural cuando trabajo.
– Esa es la cuestión: eres completamente natural cuando sólo te falta un centímetro para estallar. ¿De qué diablos estás hecho? Después de todo, sólo se trata de un edificio. No es una combinación del santo sacramento, una tortura india y éxtasis sexual.
– ¿No?”

mi mundo copia     “No me desalentaba muy a menudo, y cuando me sucedía, no duraba más que una noche. Pero una vez, mientras estaba escribiendo El manantial, sentí una indignación tan profunda por la  declaración de “las cosas como son” que pareció como si nunca más fuera a recuperar la energía para dar un paso más hacia “las cosas como deberían ser”. Frank me habló durante horas esa noche. Me explicó por qué uno no puede entregar el mundo a quienes desprecia.  Para cuando terminó mi desaliento había desaparecido; nunca volvió de manera tan intensa. “

Ayn Rand