Despedí el año en buenísima compañía, entonces alguien que me decía que no éramos los únicos en la mesa en desear que llegara ya el año nuevo, y es que puede que el día 1 parezca igual que el 31, pero no, la palabra nuevo lo cambia todo lo llena de ilusión y motivos para cambiar, para ser mejores, para hacer una especie de OLYMPUS DIGITAL CAMERA         borrón y cuenta nueva –je je, nunca mejor dicho– y mirar adelante con ilusión, por eso me encantó la agenda que estrené el 1 de enero porque cuando me la regaló ese alguien tan especial que pensó en mi, allá por octubre, y tras unos días lejos me la entregó, verla y leer en su portada ALEGRÍA quería prepararme para sonreír y ser feliz, porque depende mucho de uno y nos lo merecemos. Así puedo decir que aunque recuerdo muchas cosas negativas del 2008 y de esas que no se pueden cambiar, de las que no podemos hacer nada sino estar ahí y mirar al futuro con esperanza…, por eso necesitaba que sonaran las campanadas que daban paso a un año nuevo…

     Comienza un año nuevo, 365 días por delante para disfrutar, para ser feliz, para compartir, para regalarse, para estar bien, para sonreír…., para llenarlos de propósitos cumplidos y que cumplir…; como el de ser feliz queda muy genérico, a este 2009 le pido tiempo para mí y los míos, para NOSOTROS, para crecer y caminar… Además quiero hacerme el firme propósito este 2009 de no hacer más de una cosa a la vez; cuando eso haya llegado aprender a relajarme, a darme más tiempo, y aprender a ser más productiva…. Y por qué no, propongo reír más y llorar menos… y para empezar con buen pie iré a darme un relajante baño con pétalos de rosas….

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