Hace unos días terminé de leerme “Veronika decide morirvolvió a llegar a mis manos en el momento justo, por raro que parezca cuando regresaba de el último funeral el sexto en mes y medio, necesitaba leer algo de Coelho, que me cautivó con “El Alquimista“, buscaba otro título pero no lo tenían y al leer este y recordar que lo comencé hacía tiempo pero que, por circunstancias nunca lo leí. Este relato me ha ayudado mucho, muchísimo…, supongo que como todo, haya gente que lo lea y no le llegue… pero para mí ha marcado un punto de inflexión muy importante en mi Camino

     “Ella no podía haberme preguntado eso. ¿Qué quería, entender por qué lloré? ¿Acaso no sabe que soy una persona absolutamente normal, con deseos y miedos comunes a todo el mundo, y que este tipo de preguntas, ahora que ya es tarde, puede hacerme entrar en pánico?
Mientras caminaba por los corredores, iluminados por la misma débil OLYMPUS DIGITAL CAMERA         lámpara que había en la enfermería, Veronika se daba cuenta de que era demasiado tarde: ya no conseguía controlar su miedo.
<<Tengo que dominarme. Soy alguien que lleva hasta el fin cualquier acto que decide hacer.>>
Era verdad que había llevado hasta las últimas consecuencias muchas acciones en su vida, pero sólo lo que no era importante (como prolongar enfados que un pedido de disculpas resolvería, o dejar de telefonear a un hombre del que estaba enamorada por considerar que aquella relación no la llevaría a ninguna parte). Había sido intransigente justamente en aquello que le era más fácil: mostrarse a sí misma su fuerza e indiferencia, cuando en verdad era una mujer frágil, que jamás había conseguido destacar en los estudios, ni en las competiciones deportivas de su escuela, ni en su tentativa por mantener la armonía en su hogar.
Había superado sus defectos más leves sólo para ser derrotada en lo que era importante y fundamental. Había conseguido tener la apariencia de mujer independiente cuando en verdad necesitaba desesperadamente una compañía. Llegaba a los sitios y todos la miraban, pero generalmente terminaba la noche sola, en el convento, mirando una televisión que ni siquiera sintonizaba bien los canales. Había dado a todos sus amigos la impresión de ser un modelo que ellos debían envidiar, y había gastado lo mejor de sus energías en comportarse a la altura de la imagen que ella se había creado.
     Por causa de eso nunca le habían sobrado fuerzas para ser ella misma: una persona que, como todas las de este mundo, necesitaba de los otros para ser feliz. ¡Pero los otros eran tan difíciles! Tenían reacciones imprevistas, vivían rodeados de defensas, actuaban también como ella, mostrando indiferencia en todo. Cuando llegaba alguien más abierto a la vida, o lo rechazaban inmediatamente o le hacían sufrir, considerándolo inferior e ingenuo.
Muy bien: podía haber impresionado a mucha gente con su fuerza y determinación, ¿pero a donde había llegado? Al vacío. A la soledad completa. A Villete. A la antesala de la muerte
“.

    Entre las muchas citas que reseñé del libro hoy me quedo con esta dedicada a ti y a mi :*

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